De una libreta compartida a una plataforma de trabajo
Empezamos reuniendo plantillas sueltas que usábamos en proyectos propios: listas de prioridades, guiones de exposición y registros de avance. Cuando esas hojas empezaron a circular entre colegas, entendimos que el problema no era la falta de herramientas, sino la falta de un lugar donde vivieran juntas. Así se armó el centro formativo que hoy sostiene las rutas de aprendizaje y la biblioteca práctica.